Efectos con el texto. El ritmo

Nuestro oído no precisa de explicaciones cuando, en un concierto, la orquesta suena básicamente a violines lentos, suaves y armónicos. Sabemos que inspira un día de sol, tranquilidad, probablemente en la naturaleza, con amigos, a lo mejor con hijos. Nuestra mente procesa que, cuando entran oboes, trompas y algo de percusión, se agrava el sonido y se acelera el ritmo, intuimos un cambio, un mal que aterra, del que hay que apartarse, o una tormenta posiblemente, algo que provocará a nuestros protagonistas a moverse. Pues bien, igual que no necesitamos nada más que el instinto para interpretar el lenguaje musical, el lenguaje escrito sí necesita de una educación que nos permita interpretarlo correctamente. Y también elaborarlo, porque todos tenemos que escribir alguna vez algo más creativo que la lista de la compra. Es decir, después de que aprendemos a leer y a escribir, alguien nos debería explicar qué hacer para acelerar un texto, para frenarlo, para dar pistas sin desvelar datos, para emocionar o para exhortar. Y no nos enseñan. Y no aprendemos, salvo aquellos que prestan especial atención a la escritura. Vamos a ver algunas maneras de actuar sobre el lector del texto, ya sea literario o no.

EL RITMO

Hacer más lento el texto

La forma de hacer más lento el texto es alargar el tiempo hasta que llega la acción, y eso se hace logrando que no ocurra nada. Es decir, sin movimiento, sólo descripción, muchos adjetivos, mejor de muchas sílabas. Y echaremos también adverbios terminados en el sufijo -mente. Las palabras largas y antiguas, el vocabulario culto, así como las esdrújulas también nos ayudarán a dotar de lentitud (la solemnidad es siempre poco rápida) a nuestro texto.

Las oraciones subordinadas hacen la lectura más pesada, así que, venga, a sumar oraciones subordinadas, a meter una dentro de otra, el lector en muchos casos tendrá que volver hacia atrás para comprobar lo que ha leído, para no perderse.

En el nivel fónico, las sílabas trabadas (terminan en consonante, y si es doble, mejor) interrumpen el discurso (si se leen en voz alta). Debemos fijarnos en que los sonidos oclusivos sordos (/p,t,k/), los sonoros (/b,d,g/), y la vibrante múltiple [erre] frenan de distinta manera la alocución. La lectura en silencio no se verá tan afectada.

En poesía, en verso largo, nada menor que el endecasílabo. En prosa, el párrafo largo, lleno de ideas, interminable página tras página, sin puntos, repleto de esas oraciones subordinadas con sus conectores, sus relativos, sus adverbios y sus constantes y pesados adjetivos; si además, le sumamos repeticiones de estructuras, muy monótonas, con poco significado añadido, más lento se hará el transcurso de la lectura.

También sirve el hipérbaton: el orden natural de las oraciones es primero sujeto, luego el verbo y detrás el predicado con todos los complementos, de modo que, si lo desordenamos, ralentizamos más la lectura, cuesta más leerlo.

Para qué sirve llevar al lector por un tramo tan aburrido:

1.- Para darle información sobre el escenario donde sucederá la acción siguiente.

2.- Para enfatizar la intensidad de lo anterior.

3.-Para acentuar la velocidad del tramo inmediatamente posterior.

4.- Para atraer la atención sobre lo que viene.

Según el tipo de texto que tengamos que escribir, será más o menos necesario el uso de este efecto, pero podemos ver ejemplos todos los días en los discursos de los políticos: se acelera para hablar de uno mismo positivamente y se retiene para enfatizar lo malo del que tienen enfrente. Se acelera para proponer la solución a una situación y se frena para contar la acción que la ha generado.

Hacer más rápido el texto

La mejor forma de acelerar es que ocurran cosas. A buen entendedor, pocas: que haya verbos, que falten incluso. Que haya muchos puntos. Pocas comas. Ninguna subordinada. Adjetivos los justos. Frases cortas. Párrafos cortos. Información pertinente, sin interrupciones. Todo cuesta abajo. Mejor sin esdrújulas. Mejor vocabulario coloquial. Evitar preposiciones. Evitar conjunciones. Repetir estructura: dos palabras, punto, dos palabras, punto.

Y bien. ¿He sabido explicarme? ¿Se te ocurre cómo completar este post?

Acerca de vizmaq

Tratamiento de textos profesional.

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